"Voy a saludar a un amigo que hoy cumple años", dijo Julio César Ibáñez, y se despidió de su familia. Subió a su auto, y se dirigió hasta el barrio Copiaat I, para visitar al cumpleañero. Pero en la puerta de la vivienda, el hombre protagonizó un confuso incidente, y en una golpiza cayó al piso. Tenía un fuerte golpe en la cabeza, y murió dos días después.

El hecho ocurrió el domingo 2 de octubre a las 22, en la puerta de una casa ubicada en Mario Bravo y pasaje Gardel. Ibáñez tenía 55 años y era profesor de historia, aunque se encontraba desempleado, según comentó su hija Emilia Ibáñez.

Según comentaron fuentes policiales, la familia del amigo que iba a visitar escuchó unos gritos que provenían de la vereda, y salieron a ver qué pasaba. En ese momento, observaron que Ibáñez forcejeaba con un hombre, que le pegó una trompada. El profesor cayó pesadamente al suelo, y al parecer golpeó su cabeza con el cordón cuneta.

"Nos llamó la hija del amigo de mi papá. Dijo primero que había tenido un accidente, pero después en el hospital nos contó que lo habían golpeado", comentó Emilia. El agresor huyó en una motocicleta, y el profesor de historia fue auxiliado por sus amigos y los vecinos, y trasladado al hospital Padilla.

Allí, Ibáñez agonizó durante dos días, pero falleció el martes a la noche. "Según el informe médico, un material contuso lo golpeó en el parietal derecho, y le produjo un traumatismo encéfalo craneano", contó la hija de la víctima.

La primera versión

Un vecino de la zona afirmó a la Policía que Ibáñez había discutido con un motociclista. Según esta primera versión, el profesor de historia, al doblar en una esquina, habría encerrado al rodado menor, y este lo siguió.

Así, siempre según este relato aportado por el vecino, cuando la víctima estacionó el auto y se dirigía hacia la casa de su amigo, el motociclista lo increpó y comenzaron a discutir. En medio de la discusión, Ibáñez recibió una trompada en su cara y cayó, golpeando la cabeza con el cordón cuneta. Al ver que no reaccionaba, el agresor subió a su moto y desapareció del lugar.

"Mi papá no era de pelear. Todos los que lo conocen saben que no era una persona que discutiera con nadie", manifestó Emilia, la hija de la víctima, al rechazar esta versión.

La hipótesis del robo

"Si a mi papá lo mataron por una discusión sin sentido, ¿dónde esta la plata que tenía, su teléfono celular y las llaves de la casa?", dijo Emilia, que sostiene que a su padre lo mataron para robarle.

Esta es la segunda hipótesis que manejan los investigadores de la división Homicidios y Delitos Complejos de la Policía, a cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza, y que en las últimas horas comenzó a cobrar fuerza.

Al llegar a la casa de su amigo, Ibáñez habría sido sorprendido por un delincuente. La discusión que habría tenido la víctima con el agresor se habría producido al intentar resistirse al robo. "Un vecino vio cómo el hombre que golpeó a mi papá levantaba unas cosas del suelo y se fue corriendo hasta la moto. Además, no fue que le dieron una trompada y se golpeó con el cordón; él estaba muy golpeado en el hospital", manifestó la hija del profesor de historia.

La Policía realizó un identikit del presunto agresor, y según confió una fuente de la investigación, tendrían individualizado a un sospechoso.

"Una persona que vio todo nos dijo que fue un robo. Además, cuando los amigos de mi papá salieron a la calle, vieron que un hombre estaba como revisándolo. Todos saben que esa zona es peligrosa", explicó Emilia, que comentó que hace un par de años, cerca del parque 9 de Julio, a su padre le pegaron en un asalto.

"De todas maneras, si fue por una discusión o por un intento de robo, a mi papá lo mataron. Ya pasó más de una semana y el asesino anda suelto. Queremos Justicia y que se sepa la verdad", pidió la hija del profesor de historia.